Puntos en común entre el sexo, la religión y los community managers

Puse este tweet en mi cuenta de Twitter oficial el pasado miércoles hablando del sexo, la religión y los community managers, en los que he encontrado diferentes puntos en común.
A poco rato llegaron un montón de replies exigiendo un desarrollo más extenso sobre mi teoría.
Otros replies daban algunas soluciones, como los documentales de la 2, hábitos sexuales diferentes, cambios en el vocabulario, etc. Incluso las había envidiosas.
Os diré qué tienen en común:
El humo.
De pequeña, el cura en catequesis me vendía un cielo y un infierno, pero después de algunos años descubrí que las diez normas eran demasiado difíciles de cumplir y que ya nos encontraríamos todos en el infierno. Menudo modelo de negocio de mierda que tiene el cielo…
Cuando he conocido a un chico que hablaba maravillas de su habilidad y capacidad sexual, ha sido muy divertido descubrir que luego todo era de boca, y los que presumen de “grandes cualidades” terminan siendo “grandes payasos”.
Trabajando en este sector, me doy cuenta que la mayoría de gente del Social Media entiende la esporación y la viralidad como la creación de miles de millones de perfiles falsos para que interactuen con las marcas para que luego el resultado en los informes parezca mucho más abultado. Por suerte en mi agencia preferimos ahuyentar el humo con trabajo duro. ¡Coño! ¡Que hay gente que vive dentro de la agencia para sacar algunos proyectos adelante!
El humo existe, y es una plaga terrible en esta sociedad: La política, la gastronomía, las modas, los amigos… La ley anti-tabaco se ha cargado los cigarrillos en los bares, pero no se ha cargado esa gente que se llena la boca de palabras vacías.
AUDIO:
A Fine Frenzy – What I wouldn’t Do.Spotify
Jorge Drexler – La infidelidad en la era de la informática.Spotify
Al rico pañuelo con Reiki

El Reiki es curación por imposición de las manos
Estábamos, parte del equipo de grabación de Balzac comiendo en una terraza de Barcelona, con el sol, los perros, las palomas, los borrachos y unos quesitos muy curiosos que nos sirvieron en el bar junto con unas bebidas, cuando llegó una mujer hablando catalán.
Esa mujer no olía a alcohol, ni iba mal vestida, sólo llevaba una bolsa del supermercado llena de pañuelos que después vendía por ahí. Nos dijo que le habían costado 10 céntimos de euro, y que sólo querría comer.
Tengo una filosofía de vida, y es: “Cada día haz, mínimo, una obra por la que te sientas orgulloso“. Aunque solo sea un poquito.
No sigo que cada día tenga que salvar a un bebé de una casa en llamas, o rescatar un gatito de un árbol. Digo cosas cotidianas, como ayudar a cruzar a un señor mayor, subir las bolsas de la compra a la vecina del 3ero, o llamar a mi madre si tiene algún mal día. Nada de religiones ni sectas, es un hito personal.
Sigo con la señora, que en ese momento le dí una moneda de un euro a cambio de un paquete de 10 pañuelos. Ella se ofreció a darme más pañuelos por mi moneda, cosa que pensé que era ridículo. Cómo no acepté entonces me soltó en catalán:
-
- “Eres muy generosa, y esto te será compensado. Tengo el nivel dos de Reiki y cada mañana, al levantarme, impongo mis manos sobre estos pañuelos para que no solo sirvan de pañuelos, sino que tambien ayuden a curar otras enfermedades. Si te duele el corazón, te los pones en el pecho, si te duele la cabeza te los pones en la cabeza,…”
Yo, que había comprado 10 pañuelos de papel a 1 euro, ahora me parecía barato. Yo con pañuelos normales ya tenía suficiente, pero resulta que eran pañuelos mágicos y curativos.
En el equipo, había un chico con un catarro horrible, a quién le regalé los pañuelos, y me ha contado que al día siguiente ya estaba mucho mejor. ¡Se ve que funcionan!
Cuando me vuelva a encontrar a esa señora otro día, pienso ir y comprarle más paquetes. Seguro que tengo cosas que curar en mi familia.
AUDIO: Conchita – Puede ser
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