La teoría del viento

Tengo una teoría. Puede sonar estúpida, pero juro que no lo es. Presta atención:
“Cada día que me pongo falda o vestido, hace viento. La fuerza de este es proporcional al largo de la prenda, pues siempre consigue levantarla por encima de los cachetes del culo y enseñar el color de las bragas al mundo”.
No falla.
El otro día en la Plaça Francesc Macià de Barcelona, iba hacía la radio y de repente: BUM! Mis dos cachetes se quedaron contemplando esa rotonda de Diagonal, con Starbucks incluido, durante unos segundos. Digo segundos, porque en un primer momento no me percaté que el viento había estado jugando a juegos preescolares e infantiles con mi falda y mi mano reaccionó tarde.
Creo que nadie me vio, pero por suerte no llevaba este tipo de braguitas que según mi abuela “dejan estéril”. De verdad de la buena.
Se ve que su peluquera, una chica de unos 30 años, le dijo que ya no llevaba tanga porque el médico le había dicho que dejaba estéril. ¿Y cómo terminó mi abuela (una señora respetable, educada y actualmente de viaje a Lourdes) hablando con su peluquera de tangas? Pues mi abuela le contó preocupada que su nieta usaba tanga, y lo sabía porque al sentarme me había visto una tira fina por encima del pantalón. Y lo que me lleva a otra pregunta ¿qué tipo de medico dice que el tanga deja estéril? Pura misoginia.
Bueno, seguimos con mi teoría del viento, que me voy.
¡Ah no! Que ya está. Ya la he contado. Siento a estas personas que están estudiando actualmente meteorología, pero todos los años de carrera y de estudio se solucionan con una llamada a mi teléfono móvil y una pregunta:
- Gina, ¿Hoy llevas falda?
AUDIO:
Anya Marina - Waters of March.mp3
Anya Marina - Waters of March.spotify








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