En el nombre de Jobs…

Ya han pasado 48 horas y me he tranquilizado, pero he pasado el peor fin de semana (tecnológicamente hablando) que uno pueda tener.
El sábado por la mañana me pasé la mañana grabando algunos vídeos y al terminar, mientras estaba comiendo a toda prisa, dejé de tener cobertura. Ésta fue mi última foto subida a twitter.
De repente el móvil se bloqueó, se reseteó y nunca más despertó de su letargo.
(Silencio).
Claro que mi amigo Jordi me dijo: “Eso lo reinicias y en un par de horas vuelves a tener teléfono. A mi me pasó”. Pues lo siento Jordi, pero no nos ha pasado lo mismo.
Al no tener teléfono, me fui a casa a llamar a las cuatro personas importantes y comunicar que no tenía manera de comunicarme con ellos, y la quinta persona la llamé para que me hiciera de servicio técnico. Me dio hora a las 10 de la noche.
Después de miles de millones de pruebas, mi amigo/servicio técnico me comunicó que se había actualizado el software del teléfono que hace que se reinicie el teléfono, pero esta versión de software era tan nueva que mi iPhone no podía con él y se iba reiniciando sin parar (sin llegar a encenderse), por lo que tampoco podías restaurarlo ya que nunca tenías acceso a él.
Así pues, mi amigo/servicio técnico después de muchas horas, pudo acceder a él y restaurarlo todo (perdiendo yo cientos de fotos y aplicaciones por no hacer copias de seguridad). Entre lágrimas le puse la tarjeta SIM y volvió a fallar todo.
¡MADREDELAMORHERMOSO! ¿PERO ESTO QUÉ ES?
En el nombre de Jobs, ¿qué pasa aquí?
El lunes pedí un duplicado de la tarjeta SIM y de repente, cuando todo funcionaba… y me quedé sin 3G.
He perdido la fe en Jobs, en Wozniak, en Sewell, en Ive y en la madre que parió a todo Cupertino.
PD: Aunque Pumpkin diga lo contrario, he defendido siempre al iPhone y a la Blackberry por igual . Ninguno mejor que otro, sino como dos teléfonos diferentes. Otra cosa es Android, que personalmente no me apasiona.
ALBUM:
Regina Spektor - Far.Spotify





Mi Xbox360