Ginatonic
El Ginasol brilla cada día - Blog 100% Gina


En Ikea trabajo yo

ikea

Siempre es un placer ir a Ikea los Sábados por la mañana, según mi madre y mi tía. Quienes no deben conocer el lugar los fines de semana mientras la gente, en vez de ir a pasear al parque, pasean por los laaargos y estrechitos pasillos de Ikea, es una moda de nuestra sociedad del capitalismo y el consumo: Paseamos por aquí, para ver si caen unas tazas para la cocina, unas sillas para el comedor, o unas cortinas nuevas. Incluso yo he visto a gente paseando por la tienda y de repente suelta:

- “Mira que cómodo este colchón. ¿Nos lo llevamos?”

Además, si en la carretera esta llena de domingueros, imagínate como esta Ikea los Sábados a eso de las 12. Da miedo de verdad. Ese tipo de miedo que solo Hitchcock sabía hacer.

Yo fui a comprar un montón de estanterías para el comedor. Ya venía preparada de casa con los números de referencia de los productos para no tener que explicarle a la pobre mujer que trabajaba allí con señas cómo era lo que yo quería. Color abedul. Fue simple, aunque no tan simple cómo pensaba.

Luego cargar los muebles en el coche, haciendo uso de todos los conocimientos del Tetris que había adquirido en mi infancia: Los muebles pesados en la parte de abajo, los puntiagudos al fondo, los que parecen delicados en mis rodillas,… todo esto para poder apretar (de una manera muy apurada) el freno, el embrague y el gas. Aunque la 5a marcha no pude ponerla en todo el camino porque las puertas de Strömke me lo impedían.

Al llegar a casa un vecino (y mi hermano) me ayudaron a subir las escaleras. Yo llevaba los jarrones, las plantas y los manteles mientras ellos dos se peleaban por encontrar el ángulo exacto para hacer pasar unas maderas de color abedul por el ascensor. En este propósito hay que aprender a delimitar tus tareas: Yo cosas de menos de 5 Kg, lo demás para mi hermano y el vecino. Mi madre aguantaba la puerta del ascensor, buena elección.

El montaje fue mucho más divertido. Girar esos grandes tablones costaba lo mismo que construir una pirámide de las pequeñitas, y ponerlas de pie una de las grandes. Pero al final pude mover las estructuras lo suficiente como para que quedasen en su sitio.

Se me olvidaba una cosa, hay que aprender a abrir los ojos cuando se usa el taladro. Puede que la marca que te has currado con un lápiz, un nivel y un metro (flexometro) se mueva cuando taladres y tengas que volver a enmasillar y pintar la pared. A mi es que el polvo que levanta me pica en los ojos, y el ruido me asusta.

Salió como salió, pero estoy contenta con mi obra faraónica. Ahora mi comedor se parece mucho más a la función social por la que estaba diseñado y no un almacén como antes.

Un chiste mu malo:

- ¡Hola Manolo! ¡Cuanto tiempo! ¿Que es de tu vida?
- Pues estoy casado y trabajo en Ikea…
- ¡Una mierda! ¡En IKEA trabajo yo!

AUDIO: Shakira - Día de Enero

Las broncas de mis amigos

amigos

Tengo la suerte de tener buenos amigos que me cuidan.

Me dan de comer, me dan regalos, me llaman, me mandan mensajes, me dicen cosas bonitas, me alegran el día, me limpian el código del blog, me repasan las faltas de ortografía, me acompañan al médico, me aguantan al teléfono horas y horas, me sacan de paseo…

Un lujo de amigos, la verdad. Sobretodo en los malos momentos.

Pero a veces me recuerdan al último anuncio de IKEA, un placer audiovisual de anuncio por ser la cruda realidad de las madres, pero yo lo traslado a mis amigos con complejo de mamas.

Tengo amigos que cuando hago algo en que no están de acuerdo o tengo un mal momento, me hacen de mama y en lugar de decirme “Pobrecita, pobrecita…“, me meten caña y me sueltan: “Tienes que hacer esto porque bla bla bla… y lo otro bla bla bla… no pienses en eso… bla bla bla“.

¡Coño! ¡Que fácil ser amigo mio!

No es que haga nada malo, pero hay veces que algunas cosas nos afectan mucho, cosas que deben afectarnos porque sino seríamos de hielo, y mis amigos con ánimo de ayudar solo dicen: “No pienses en ello“.

Aixxx… Que duro es ser mujer en un mundo de hombres… Os dejo con la letra del anuncio de Ikea, porque me parece brutal.

En el salón no se juega Lyrics

Esto no se toca, quita.
Con esto no se juega, dale.
Esto no se toca, quita.
Con esto no se juega, dale.
Quita los pies de la mesa.
En el salón no se juega.
En el sofá no se come.
En el salón no se juega.

Esto no se toca, niño.
Con esto no se juega, dale.
Esto no se toca, quita.
Con esto no se juega, dale.
Aquí no se juega pelota.
En el salón no se juega.
No pises la alfombra,
En el salón no se juega.

Me vas a dar un disgusto.

En el salón no se juega, Oh yeah!
No, no, no!
Yeaaah…

PD: Juro por Dios que no tiene nada que ver con Ancude, pero me mola el dibujo que hizo él con mi Wacom hace unos meses.

AUDIO: Pussycat Dolls - Sway

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