Los teléfonos móviles y las portátiles

Callad todos, que los gurús han hablado. Leo en los titulares que “Los videojuegos móviles acaban con las consolas portátiles”.
Los jugadores de teléfono móvil en 2009 no superaban el 19%, mientras que en 2011 son ya el 58%, el resto del pastel se lo comen los jugadores de PSP y NDS.
Vaya. Como si no pudieran ser compatibles, o como si hubiesen los mismos jugadores en 2009 que ahora. Como si las ventas de los smartphones no hubiesen crecido exponencialmente, etc.
Es cierto que cada vez más vemos videojuegos para móviles, y seguramente nos lo pensaremos dos veces a la hora de comprar una consola portátil (¿No habéis visto lo que pasó en Japón a la salida de la PS Vita?), pero de aquí a decir que las portátiles desaparecen hay un buen camino.
La clave no está en el precio de los juegos. No me pueden comparar un Angry Birds o un Infinity Blade (4 horas de juego) con un Skyrim o un Uncharted 3. Aunque unos valgan 70 céntimos y los otros 70 euros.
Y no solo en los juegos está la clave, sino también en el hardware. Jugar con una pantalla táctil es una buena experiencia para algunos juegos, pero la estabilidad y precisión que se consiguen con un buen ratón o un buen mando no nos lo dará nunca una pantalla de iPhone, por mucho que le pongan retina display y amplíen la pantalla al infinito.
¿Y si la clave está en los jugadores? Todos los propietarios de un teléfono móvil son jugadores potenciales. Algo que de otro modo no puede ocurrir. El teléfono viene a mí, pero dudo que pueda decirles a mis padres que me compren una PS Vita porque así me van a tener más controlada. Se van a reír en mi cara. Un aparatejo es un complemento, el otro un muy buen capricho.
Estoy segura, eso sí, de que Sony, Microsoft y Nintendo los tienen por corbata. Sony ya hizo su amago con el Sony Ericsson Xperia Play sin pena ni gloria, Microsoft con la compatibilidad de sus teléfonos con XBOX Live, y Nintendo con su posición de gigante líder en ventas: Negarse a desarrollar videojuegos de 0,70€ para móviles.
AUDIO: Michael Cera & Ellen Page – Anyone else but you.Spotify
Leer MásTener muchos amigos en Facebook
He tenido que hacer este vídeo porque no tenía más remedio.
Juro que yo no tengo la culpa de que estéis varios a la espera de una aceptación en la solicitud de amistad en Facebook.
Una vez llegas a 5.000 páginas y amigos, Facebook no te permite solicitar amistad a nadie más ni agregarte a ningún otro fansite, pero en cambio, tus amigo pueden seguir solicitando amistad en tu perfil (aunque la respuesta siempre tendrá que ser negativa).
Simplemente te sale un pop-up en el que se te dice que estás en el límite de amigos.
Muchos eran los rumores que decían que al llegar a 5.000 se te aumentaba el límite de amigos, o que te convertías automáticamente en página. Y UN CHURRO. Aquí lo único que pasa cuando llegar al límite es que se te termina el juego: GAME OVER.
Me parecía un poco injusto por todos los que intentaban acceder, así que he decidido pasar toda la información a esta página y como allí no hay límite, estaremos todos más anchos :)
Personalmente me parece que he caído muy bajo al sucumbir a las reglas de Facebook. No me gusta la gente que es administradora de su propia página en Facebook y que encima te invita cientos de veces al día a que te hagas fan de él o ella. No me gusta que lo hagan cuando tienen un perfil vacío. Pero si las reglas del juego son así, y en un perfil no entran más personas, habrá que jugar a su juego y usar las páginas.
Claro que si el rollo de pertenecer a la página de una persona no te gusta, siempre te quedará Twitter. Allí cuento muchas cosas :P
AUDIO:
Meat Loaf – Definitive Collection.Spotify
Vuelvo de vacaciones con las pilas cargadas

¡¡Holaaa!!
¿Me habéis echado de menos?
Yo un poquito, pero es que necesitaba unas semanas de relax del blog para volver con más ganas que nunca.
He tenido algunos cambios estas últimas semanas en mi vida, y por eso voy a tener más tiempo que nunca. Tiempo al que voy a dedicar para trabajar mucho en un montón de cosas nuevas que están saliendo (y que ya os contaré a su debido tiempo), a conocer gente, y salir a descubrir Madrid.
Os podría hacer una lista de sitios acojonantes que he descubierto por Madrid estos últimos días, como el café manuela, el restaurante Lamucca, o una plaza donde la gente se sienta en el suelo porque no hay bancos (y además van demasiado borrachos para encontrarlos). A ver si me da tiempo y lo grabo en vídeo…
¿Os acordáis del artículo que escribí el año pasado? Pues solo conservo de este un piso en Madrid y una ciudad por descubrir. Nada más. Y esta sensación tan “budista” me hace sentir más feliz que nunca, porque sé que no estoy sola, que tengo a un montón de gente que me apoya, que me quiere y a la que adoro más que a nadie.
¡Empezamos!
AUDIO:
Canciones de amor desesperadas.Spotify
Shreka, la novia de Shrek

Hay días que te sientes como un ogro entre mucha gente.
Necesito un cambio o un masajista, aún no lo tengo muy claro, pero lo que no es lógico es que haya días en las que me siento atacada por todo lo que me rodea, y en cambio, otros tantos, me siento que no hago nada… y de ese nada, nada bien.
Me siento fea, gorda, estúpida y encima nada funciona como yo quiero… Doctor, ¿Que me pasa? ¿Me estaré estresando?
Estoy comiendo compulsivamente cualquier cosa que lleve azúcar en sus ingredientes principales. Y sino lleva azúcar tampoco me importa, me lo como igual. Una ansiedad por la comida que no es normal. Como pizza, como helado, como chuches, galletas y hasta una hamburguesa con cebolla y queso chedar.
Termino de comer, y sigo con hambre. Ahora mismo me comería un montón de palomitas, gelatina, pan de leche y lentejas con arroz. Todo junto. Extraña combinación.
La mujer de hierro que llevo dentro, se ha ido de vacaciones. Yo no sabía que se podría hacer eso. Pensaba que una vez cogido el ritmo, podría continuar así hasta los 65 (edad de jubilación si no me la cambian).
Hay que tomar una decisión. O varias. Y hay que hacerlo ya o voy a ponerme enferma. ¡Ah! Que ya estoy enferma…
Por suerte tengo a Jose que me cuida mucho :)
AUDIO: David Byrne – My Fair Lady
Leer MásNo debería pero…

Sé que no debería escribir este post, pero mi estupidez es demasiado grande y a veces se escapa a mi razón. Mis manos han empezado a teclear el post y ya no puedo parar.
Este post va dedicado a esos comentaristas del blog que han dicho alguna vez que en este blog hay censura.
MENTIRA.
A ver: Hace un tiempo que activé un filtro que hacía que si nunca habías comentado en el blog, tu comentario quedaba pendiente de aprobación y hasta que yo no le diera el OK, no aparecía en la página. Algo totalmente aceptable, a mi modo de ver, para evitar esos HOYGANS molestos que duelen a la vista o que alguien colocara información que no me apetecía que se leyera.
Por ejemplo:
En el post de Michael Scofield, una chica dio todos sus datos (incluso teléfono y dirección postal) para que el guapo actor de Porison Break le dijera algo. Evidentemente puse en moderación el comentario y nunca lo he aprobado. Al contrario, me tomé la molestia de mandarle un e-mail a la chica para explicarle que era mejor que no fuera dejando esos datos, que era peligroso.
El otro día un lector me puso en el post de IKEA que en mi blog había censura porque no me había gustado su comentario del cabecero de la cama. Es un lector que por lo visto no ha comentado anteriormente en el blog y por lo tanto el comentario quedó atrapado en la lista de moderación. Al rato mando 3 comentarios más donde me insultaba por censurarle e informaba a los demás usuarios del blog que yo era una censuradora.
A ver, hay que tener paciencia conmigo, ya que estoy intentando no pasarme las 24 horas de mi vida delante del ordenador y a veces tardo un poco en aprobar los comentarios o respondiendo mensajes. A este chico, por ejemplo, no he podido mandarle un mail pidiéndole disculpas por la tardanza y dándole sus merecidas explicaciones ya que la dirección aquisecensura@censuradorahotmail.com no es una dirección válida.
Otro caso me ocurrió por Facebook. Se me cayó el servidor del blog (por lo que no funcionaba nada) y un chico me mandó un mensaje privado no para avisarme de ello (muchos ya lo hacéis y estoy encantada), sino para reprocharme que le había desactivado el “embed” del videoblog para que su blog no pudiera enlazar mis vídeos. Le respondí amablemente que mi blog había caído por lo que no funcionaban los vídeos en ninguna, parte excepto Youtube, y que si no quisiera que enlazaran mis vídeos, no pondría público el código para incrustar los vídeos.
El chico me respondió con la frase: “Veo que aún no has activado para que pueda ver tus vídeos en mi blog. Si yo no merezco tener tus vídeos en mi blog, tu no mereces ser mi amiga en Facebook”. Y me eliminó como amiga. Pero como aún tengo un orgullo más grande que la bandera esa terrible y patosa que hay en Plaza Colón, le respondí: “Una vez hayas solucionado tu esquizofrenia paranoide, comprobarás que el blog vuelve a funcionar, al igual que tus vídeos. Buenas noches”
Sé que fui borde, pero no pude remediar ese pequeño deseo de mandarlo a la mierda suavemente. ¿La gente no lee? ¿La gente no quiere una explicación razonable? OMG….
Si, muchos me diréis que no merecen mi tiempo ni esfuerzo (y que no debí ser tan borde), pero si yo tengo 5 minutos para aprobar comentarios, también tengo 5 minutos para mandar un mail explicando que su comentario ya está aprobado y siento la tardanza o explicar el funcionamiento de un WordPress normal. Pero es que yo soy así, y no sé ser de otra manera.
Por cierto: Una cosa es moderar y la otra censurar. Yo modero mi blog, no lo censuro, pero evidentemente un comentario que llame a mi madre/novio/perro/hermano/lectores cualquier insulto no será nunca aprobado. Puedo ser comprensiva y muy tolerante, pero no soy idiota. A mi los insultos me duelen a la vista y no los tolero bien. Ya sabéis… Me producen jaqueca y luego por la noche no descanso… ¡Y descansar es muy importante!
Ah! Y esos comentarios típicos de “Eres una egocentrica y no me gusta lo que pones. Has perdido un lector”, que se los ahorren. Escribo para mi, y si no gusta, pues lo siento. Hay millones de blogs para leer y seguro que allí encuentras el que dice las palabras exactas que deseas leer.
AUDIO:
Milow – Ayo Technology. Spotify
Milow – Ayo Technology.mp3
ALBUM:
Milow – The Bigger Picture
