Fruta, príncipes y el calor infernal

La semana pasada, los chicos de Decofruta me mandaron una cesta de fruta fresca con chocolate para ayudar a pasar este horrible calor que está azotando Barcelona.
Son unos ramos de fruta. Si, entre un ramo de flores y una cesta de fruta dispuesta a ser devorada.
Aunque yo, por pedir, me hubiese comido esta mucho más a gusto. ¡Dios! Fresas y chocolate… solo me falta nata montada, cava, y el hombre de mi vida a mi lado.
Aunque el sector del príncipe azul esté en decadencia y últimamente me toque pagar la cena cada vez que salgo a cenar o al cine con un hombre. ¿Dónde han quedado los caballeros? No es mi condición de catalana (que también), sino es ese pequeño encuentro con los detalles a diario que hacen que la vida luzca de otra forma aunque estés todo el puñetero día comiéndote la mierda de los demás y aguantando a gilipollas.
Con este calor no me apetece arrimarme a nadie. Vamos, que si no te llamas Hugh Jackman no te toco ni con un palo.
¿Pero es que esto qué es? No ha llegado ni el verano (faltan algunas horas) y ya estamos todos sudorosos. Así no va a salvarnos ni el desodorante. Espero que Rexona (o Nivea o quién sea) esté hablando con la NASA para desarrollar el roll-on del cambio climático, porque este calor es inferna y las ronchas no pegan ni con el bikini más mono de la playa.
Hoy debo estar reivindicativa… Y mal hablada también.
AUDIO MP3: Billie the vision & the dancers – Summercat – Para mí, una de las canciones (aunque tristes) del verano.
AUDIO SPOTIFY: Lady Gaga – LoveGame Me suena de algo el ritmillo, pero ahora no sé decir qué…
Leer Más
