Ginatonic
Dame una sonrisa - Blog 100% Gina


Conducir con él

caminos carretera

Si conducir con mi madre ya era duro, imaginaos como es conducir con mi padre.

El otro día, hice el favor a mi padre de llevarlo del punto A al punto B, unos 15 Km, para que no tuviese que coger el tren, y así ahorrarse mojarse con la lluvia. Me resultó una tarea más ardua de lo que esperaba.

Conducir con mi madre solo comporta que ella grite dos cosas:

    - Vas muy rápido (en medio de un descampado de arena sin nadie a 30 metros a la redonda)
    - Vas muy lenta y entorpeces la circulación (cuando voy a 80 por la autopista y por el carril derecho)

Me resulta difícil coger el termino medio a mi madre, pero al final he visto que una buena mordaza y la amenaza de volver andando, siempre funciona.

Con mi padre es diferente:

    - A cada cruce, me dice que no he mirado lo suficiente
    - A cada cruce, me repite que voy demasiado lenta
    - A cada cruce, me grita que tengo que hacerlo en segunda marcha

Luego, lo amenacé con lo mismo que a mi madre (mordaza y andar), y se calló. Si lo hubiese sabido antes, mis regalos de Reyes hubiesen sido diferentes.

Ahora en serio, por suerte estuvo calladito el resto del viaje, mientras lo devolvía a su casa de Barcelona, porque entre lo nerviosa que me pongo por ir a 80, controlar el coche, la lluvia,… encima tener a una cotorra haciendo una valoración exhaustiva (como si luego tuviese que plasmarlo en un Power Point) de mi arte conductivo, no ayuda mucho.

Espero que ahora esté leyendo este post, y recuerde lo pesado que se puso su padre o su madre (mis abuelos paternos) cuando se sacó el carnet y conducía.

¡¡¿¿A que jode??!!

AUDIO: Melocos (con Natalia de la Quinta Estación) - Cuando me vaya

He cogido el coche

parking

El otro día conduje desde Olot hasta Barcelona en coche… y sola.

Como aún tengo la L, tengo que ir a 80 km/h como muy rápido, y claro, salí a las 5 y llegué a las 7 al centro de Barcelona. Mientras cantaba a Amy Winehouse, Yael Naim, Afghan Wings,… e intentaba olvidar ese día tan horrible con comidas familiares, entierros, sollozos, y no pensar que iba sola en un coche nuevo.

Llegué a 120 Km/hora y pensaba que me caería un camión encima, con su carga y tu trailer cada vez que pasaba por su lado. Hay muchos camiones en esa autopista. Entonces reducí la velocidad a 80 y seguí así hasta el final.

Me he asustado en varias ocasiones, ya que después de una comida copiosa digna de “Sal de Fruta Eno” me entraba la modorra y se me cerraban los ojos.

Empiezo a pensar que no sirvo para conducir.

Luego llegué a casa, aparqué en el Parking de la peor manera posible (ver dibujo arriba), y así haciendo amigos en el garaje de mi madre para que le rallen el coche cuando no mire.

Yuhuuu!! Dentro de nada me veo en las necrológicas de La Vanguardia o El País. O me centro o me muero de verdad. Voy a ver Carnivale o Lost, a ver si hay vida después de la muerte.

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Para pasar el mal trago, no hay nada mejor que escuchar el Podcast de Tortilla de Patata
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AUDIO: Yael Naim - New Soul

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