Lo que significa TSNBCN
La semana pasada colgué un vídeo muy críptico.
Esa flor es la imagen del logotipo de The Shopping Night Barcelona, un evento que se hace en la ciudad condal en la que las tiendas del Paseo de Gracia de Barcelona (la calle más comercial y exclusiva) abren fuera de su horario habitual. De 20h a 24h.
Durante ese tiempo, se organizan actividades paralelas más allá de las típicas compras: Hay una gimkana, una chocolatada, se puede tomar escudella amb carn d’olla de Carme Ruscalleda, exposiciones, muestras, música, cócteles, fiestas, DJ’s… Todo en un ambiente festivo y exclusivo en el que toda la ciudad está invitada.
Estaré dando vueltas por el Paseo de Gracia para ir informando de todo lo que va sucediendo por ahí. Por favor, si me ves, saluda y nos hacemos una foto ;)
Si no podéis asistir, esta noche iré colgando las fotos en Facebook y en Twitter de todo lo que vaya pasando.
AUDIO:
Shirley Bassey – Big Spender.Spotify
The Cranberries – Pret a Porter.Spotify
Goldfrapp – Oh La La.Spotify
TSNBCN
En breve os cuento de qué va todo esto. Pero seguro que os mola.
ACTUALIZACIÓN:
Podéis ver lo que significa, aquí :)
AUDIO:
The Calling – Whenever you will go.Spotify
The Pierces – Secret.Spotify
Seal – Secret.Spotify
Comprar un taburete en IKEA

Se me metió en la cabeza que quería un taburete y ni los mails desesperados de Jose mostrándome otras opciones más asequibles no pudieron contra mi fuerza consumista.
Me metí en el coche, y después de tragarme el atasco de la salida del centro pude llegar a uno de los 3 IKEA’s de Madrid.
Normalmente, al aparcar te das cuenta que eso es como Disneylandia: La atracción empieza antes incluso de haber montado, así que ves a mujeres cargando armarios, padres llenando furgonetas mientras su señora sujeta ese pequeño cactus, jóvenes recién emancipados, pijas que no quieren ser descubiertas comprando en una tienda tan vulgar y niños dando por culo con los carros. Pura diversión.
Tu entras y te ofrecen, una bolsa amarilla enorme, un catálogo, un metro, un papelito para apuntar y un lápiz.
Subes las escaleras y delante hay un montón de saloncitos ya montados con muy buen gusto. Los hay para gente más conservadora, algunos chillones con un sofá amarillo y algunos con un sofá feo e incómodo. Es su nuevo modelo de negocio: Hacemos cosas feas y poco prácticas para gente asocial.
Pasas corriendo, y llegas a sofás, mesas, sillas… Y allí hay mil y un taburetes. Algunos no están en la web y otros estaban en la web y aquí no hay ni rastro. Malditos mentirosos.
En un rincón está mi taburete esperando a que lo recoja. Hay dos. Pues pillo los dos… Total, en mi casa vivimos dos y seguro que terminaremos peleando por el taburete. Esos pies en alto, ese mueble para poner la cocacola, esa escalera improvisada para colgar un cuadro… Si, me llevo dos.
Error.
Jose me mira mal.
- ¿Dos? ¿Para qué queremos dos?
- ¿Tu no querrás taburete, entonces? – Lo miro con ojos de Bambi.
- La que quería venir a comprar un taburete eres tu. ¿Dos taburetes para qué?
- Ñiiii… (ojitos de Bambi aumentando exponencialmente).
- Vale. Dos taburetes.
¡Bien!
Jose coje los taburetes con las dos manos y me dice: “Vale, a la salida.”.
Pasamos por el restaurante y no nos apetece un perrito caliente, ni unas albóndigas, ni unos macarrones con tomate. Es raro, algunas veces hasta bebemos café. Por suerte los baños están cerca.
Justo después bajamos escaleras hasta la planta que yo llamo “las cositas que nunca necesitas, pero que siempre terminas comprando”.
Lámparas, cubiertos, fundas de nórdico, plantas, vasos… Siempre termino cogiendo algo, por ejemplo:
- ¡Mira miraaa! Un cactus por un euro.
- ¡Ooooh! ¡Mira qué vasos rojos con topos violetas más bonitos!
- ¿Necesitamos lámparas? Da igual, póngame dos.
Llegamos a caja después de pasar por el almacén y no coger nada (los taburetes los llevábamos de antes) nos damos cuenta que hemos pillado los de exposición. Mierda. Miramos dónde están y nos vamos al pasillo 3, sección 15, a buscar los malditos taburetes.
Levantamos miles de cartones, buscamos y después de comprobar la referencia, pillamos los dos taburetes y en ese momento se me ocurre: “¡Ya sé! Vamos a comprar un pequeño jarrón para el recibidor.”
Jose me mira con ojos de furia espartana antes del combate.
Vale, no hay jarrón.
Pagamos los dos taburetes, pero no de cualquier manera, sino en esa caja en la que tu te lo haces todo menos cobrar… EING? Si. Lo llaman caja rápida, pero como pilles a una señora que no sepa usar su tarjeta de crédito…
Nada, taburetes en el maletero y a casa.
PD: ¿A la hora de cenar adivináis dónde puso Jose su cocacola? Si, en el taburete que él no quería.
AUDIO:
Cesk Freixas – Dies i nits d’amor i de guerra.Spotify
Julieta Venegas – Amores Platónicos.Spotify
Miguel Bosé – Estuve a punto de…Spotify
LISTAS:
Música de Infometeo.Spotify
Problemas con las compras (parte 2)

Siguiendo con el post de ayer, en el que comentaba la compra del monitor Samsung en el Fnac, prosigo con el relato…
Arrastrando otra vez el monitor enormus con mi fuerza de hurón dormilón, pensando en todo ese montón de dinero desperdiciado si no me devolvían el dinero hizo que entrara en cólera espartana, y mientras hacía la cola de rigor seguía encendiendo ese fuego del averno en mi interior.
Llegué al final de la cola y me atendió un chico con la piel de un adolescente adicto a los phoskitos, las panteras rosas y al WOW los viernes por la noche. En ese momento me parecía un monstruo con tentáculos y le solté:
- Compré un monitor el lunes, y le faltan cables, comp….
- No se preocupe – me cortó – ¿Tiene el ticket y el monitor?
- Aquí lo tienes todo.
Y desapareció por una puertecilla de atrás, dónde pude ver como una chica hablaba por el messenger. Ahora entendía esa cola descomunal para el servicio técnico… Malditos trabajadores de sábado…
A los 15 minutos, mientras yo pensaba que se había llevado el monitor y el ticket, con lo que no tenía nada, apareció hablando por teléfono. Me entregó un papel con un código de barras y me dijo que podía recoger un monitor igual, nuevo, sin desprecintar en el otro mostrador de entregas.
Pim pam pum.
Mientras hacía (otra) cola en el mostrador de entrega de mercaderías pensaba que había desperdiciado mi mala leche pensando en algo que no había pasado: Un mal servicio. Al contrario, podía haber destrozado el monitor y ni me preguntaron. Simplemente me creyerón a pies juntillas y ahora estaba a punto de recibir otro a cambio…
But… Wait… ¿Hay gato encerrado? Mmmmm…
Subí al primer piso a ver si realmente el monitor era el que necesitaba realmente, y ya que hacía otra cola, a ver si podía aprovechar para ver algo más que me interesase. Y si, lo hubo: ¡El mismo monitor había bajado de precio 70 euros en un día! No lo podía creer, mi amigo de los phoskitos no podía engañarme, y lo había hecho. Ya no le creía tan legal, ni tan amable, ni tan simpático, ni guapo… No lo pensaba agregar a Facebook por muchas solicitudes que enviara. No.
Volvía a mi fabulosa cola de devoluciones pisando fuerte. Ahora ya no arrastraba un monitor y mi ritmo cardíaco había subido.
- Yo compré un monitor por mucho dinero y ahora vale 70 euros menos… ¡Hace dos días!
- Ok… Un precio mínimo.
Cogió el mismo papel que me había dado, apretó un par de teclas en su máquina del diablo y a los 5 segundos tenía en mi cuenta corriente 70 euros más (confío en su palabra), el mismo papel para recoger el monitor en el otro mostrador y su sonrisa en la cara. Flipante. Mi mal humor bajó de golpe. Claro, con 70 euros de vuelta a todo el mundo le baja la mala leche, incluso con 30 euros.
Hice la cola de entrega de mercaderías, me dieron un monitor nuevecillo y como si nada. Felicidades
¿Qué hemos aprendido?
1) En el Fnac puede que no comprueben el estado de las cosas que les devuelven, pero se hacen responsables de cualquier cosa que pueda pasar en los siguientes 7 días a la compra.
2) El precio mínimo garantizado es real, y lo aceptan devolviéndote el dinero.
3) Necesito ir al gimnasio para no sufrir más cuando arrastre el siguiente gadget que me voy a comprar.
AUDIO: Aretha Franklin – I say a little prayer for you
Leer MásProblemas con las compras (parte I)

Es verdad que muchos muchos muchos bloggers (o blogueros ), cuando tienen una mala experiencia con una cadena de tiendas lo cuentan a los 4 vientos en su bitácora, en cambio cuando hay un servicio excelente parece que la gente se olvida. Ya lo dice el dicho: “No news, good news”.
Ya sabemos eso del Google Bomb que hace que las tiendas enfurezcan porque su marca aparece en resultados negativos antes que su misma pagina corporativa.
Vamos a cambiar un poco eso, y voy a contar que me pasó el fin de semana pasado, porque creo que lo merece. Es mi deber también dejar de cagarme en “la madre que parió” a alguna gente. A veces mi blog parece una página de críticas sin construcción.
El lunes pasado compré en el Fnac de Plaça Catalunya un monitor Samsung de 22 pulgadas con 2 entradas HDMI, TDT y un sinfín de cosas más. Un gadget tecnológico digno de tener encima de una mesa y adorar arrodillado mientras se sacrifican a vírgenes, cabras, niños y algún pollo de goma. Me costó una pasta gansa, pero un caprichito de vez en cuando no viene mal, ¿no? (Aquí tenéis que decir que no para que no me siente tan mal cuando mire la cuenta corriente).
El jueves lo abrí para montarlo (hasta ese momento había estado a un lado del pasillo llamándome para jugar con él, pero la cantidad de trabajo y el viaje a Alcoi lo habían impedido) y descubrí que mi monitor no era virgen. ¡OH MY GOD! Los papeles estaban todos arrugados, le faltaba el cable de la alimentación, le faltaba el paño para limpiarlo y todo aderezado con las huellas dactilares del antiguo comprador.
Entré en cólera.
Si lo había comprado en el Fnac no era precisamente por precio, porque en Ebay lo hubiese encontrado 60 euros más barato, pero por la garantía que ofrece una tienda grande e importante es para que estas cosas nunca te pasen. Es como ir a una puta de lujo y pillar ladillas. Pagar 300 euros por un polvo exige unas garantías, hombre!
Así pues que el sábado, cuando pude, me fui con mi monitor a hacer la cola de cambios y devoluciones….
(Mañana publico la segunda parte, que tengo sueño y me quiero ir a dormir… )
AUDIO: Bruce Springsteen – Working on a dream
Leer Más
