El reventón (uncensored)
Creo que voy a comprar el dominio josetonic.net, y al ver el vídeo entenderéis la razón.
Tal y como prometí en twitter, aquí tenéis el vídeo sin acelerones, sin cortes, sin imágenes fuera de plano… Sin censuras, todo el footage que tengo de ese momento de Jose. Este chico tiene futuro en el mundo del videobloggin.
¡Que lo disfruten!
AUDIO: Original Song – Car Wash Canción indespensable en cualquier iPod con buen gusto.
Leer MásPinchazo de la rueda
Imaginaos que volvéis de Andorra, tranquilamente, pues tenéis que hacer Andorra-Madrid en un solo día para entregar el coche de alquiler a las 19:00 en Atocha.
Es domingo, pues todo está cerrado, y huele a fiesta y siesta.
Imaginaos que en una recta, pincha una rueda (tremendo sonido) y podéis parar a un lado de la carretera.
Al salir del coche, el ambiente tiene ese característico olor a mierda de vaca. Ese olor que los pixapins odiamos tanto.
No hay cobertura. Tampoco tengo batería en ninguno de los dos móviles. Gina Fail.
Por suerte Jose sabe cambiar una rueda, y tiene la paciencia necesaria para calmar mi mal humor.
AUDIO: Depeche Mode – Wrong
Leer MásConducir en fiestas

Sabéis que cojo poco el coche, pero que cuando lo hago siempre me cruzo con los más ineptos con las marchas, inaprensivos con los novatos y hombres que en vez de manos tienen pezuñas para sujetar el volante.
Estas fiestas pasadas hizo que me acostumbrara a coger el coche, y claro, la experiencia es un grado. Aunque ya no tengo la L, sigo pensando que debería de llevarla, pues en total debo haber hecho menos de 10 horas al volante. Un desastre, lo sé.
Hubo un día, que parada en doble fila esperando a mi hermano y con las luces bien colocadas, un coche me dió un golpe en un lado, rascó y se dio a la fuga. Así te lo cuento. Un BMW hipermegagrande que mi pobre Toyota no pudo soportar y ahora tiene un rayote que no se lo voy a quitar ni rezando. Por suerte mi madre me ha creído y no piensa que siga siendo una inútil al volante. Cosas de madres supongo.
Yo tengo una pregunta a los que hace más tiempo que conducen y leen el blog. ¿Por qué esa obsesión por comerme el culo del coche aunque esté yendo a 100 km/h en el carril de la derecha? ¿Por qué no van a molestar a los otros dos carriles que están libres? ¿Algún lector del blog es un chupaculos?
Eso lo pregunto porque volviendo del pueblo, por una carretera sin iluminación y llena de curvas (por suerte con líneas pintadas en el suelo), iba yo a 80 km/h frenando y acelerando según el trayecto, y el de atrás, un control total de mis frenadas, porque aunque estuviese a menos de 2 metros de mi maletero no chocó. Un artista. Pero yo nerviosa perdida.
Veo que tengo que desarrollar la técnica del peaje. Ahora ya me acerco mucho para introducir la tarjeta y ya no tengo ni que sacarme el cinturón ni abrir la puerta para pagar, pero aún así tardo mi rato en guardar la tarjeta de crédito en el bolsillo ese del coche y en volver a poner primera y arrancar. Tardo unos 5 segundos una vez se ha abierto la barrera del peaje. ¿Tanto tiempo es? ¿Por qué pita el de atrás? ¿Acaso nos están evacuando y no me he enterado? Espero que si estuvieran evacuándonos no nos cobraran el peaje… Pero con el Gobierno que tenemos lo dudo mucho…
He aprendido que los insultos no sirven de nada. Sobretodo con los taxistas que tienen ya la piel muy gruesa con eso y siguen haciendo lo que quieren, porque “la calzada es suya”. Ahora mi técnica consiste en mandarles besitos muy sexys, a lo Marilyn (incluso algunos con la lengua lamiéndome el labio y los ojos cerrados). ¡Funciona! Se ponen histéricos perdidos, jajaja. No pretendo molestar a nadie, pero estoy harta de ser la idiota que cumple las normas y encima me reprochan que respete los pasos de zebra.
A partir de hoy voy a salir con el coche y una libreta para apuntar esos pequeños fallos que me sacan de quicio de la gente, y esas “anécdotas” que no me hacen ni p*** gracia.
AUDIO: The Killers – When You Were Young Mi canción del guitar hero, nadie puede conmigo. Tengo que probar la batería en rockband.
Leer MásBotas de agua

Hace unos días pedía consejo para comprar unas botas de agua: Blancas, negras o estampadas.
Al final ni A, ni B, ni C, sino que me fui al Decathlon, después de frustrarme y ver que las botas de agua más fashion no son impermeables, me compré unas azul oscuro (el único color que había).
Bueno, son las típicas botas de agua clásicas de niños: lisas, no tienen botones, ni plataforma, ni tacones, ni lunares: Son prácticas y muy cucas, porque al tener este pie de bebé (¡un 35 señores!) la verdad es que da bastante risa.
El día siguiente amaneció con una tormenta que se cargó el Cremallera de Montserrat.
Esa mañana cogí el coche, y a los 3 minutos empezó el diluvio universal. No estoy hablando de mucha lluvia, sino que Dios ha vuelto a cabrearse con los hombres de la tierra y esta vez con saña, porque por mucho intentarlo lo hubo manera de ver más allá del coche que tenía delante. Los parabrisas iban como locos, y aun así no paraban de expulsar agua. Un caos.
Duró unos 15 minutos (no había huevos de salir del coche), y cuando paró me puse las botas para salir a la calle pisando charcos sin mojarme. La sensación de calcetines secos es algo que no se paga con dinero, la verdad.
Volví a subir al coche, pero luego me di cuenta el porque no son aptas para conducir. No quiero explicar como arranqué, ni como aparqué, ni como hice la rotonda de Plaza España. Solo os diré que es mucho mejor que un mono joven cebado de azúcar haga de copiloto sin cinturón de seguridad que no conducir con botas de agua.
Al llegar a casa las guardé en el zapatero y les puse la etiqueta de: Lluvia SI, Conducir NI DE BROMA.
AUDIO: Ben Gibbard – Thriller
AUDIO2: The Magic Numbers – Take Me Out
Leer MásUn año de carnet de coche

La L ya está fuera del cristal trasero de mi coche.
Es lo único que cambia ahora que hace un año que tengo el carnet de coche.
Mi tasa de alcoholemia puede ser más alta, pero como no bebo casi nunca, no me afecta.
La velocidad pasa de 80 a 120 km/h como máximo. Pero ya hacía un par de semanas que me pasaba la restricción por el forro.
Las rotondas las sigo haciendo igual de mal. Uso varios carriles porque uno en curva se me hace pequeño. pero ahora las hago seguidas.
Sigo sin saber aparcar el línea. Sólo sé aparcar en mi párking.
Ahora, por ejemplo, ya sé conducir con música, aunque no soporto que me toquen mientras conduzco. ¡Ah! Y he demostrado que si alguien está muy pesado en el coche soy capaz de pararlo en medio de donde sea y hacerlo bajar.
Soy una crack.
Que tiemble Alonso, que Ginatonic ya no lleva la L.
AUDIO: La Oreja de Van Gogh – Jueves, 11 de Marzo
