Me niego a creer…

Me niego a creer que nuestro cerebro está dividido en dos mitades. La mitad más científica y analítica, y la mitad más artística y abstracta. ¿Por qué no pueden mezclarse? ¿Acaso las matemáticas no necesitan de parte de abstracción? ¿La pintura no necesita una parte analítica o científica? Cuando eres pequeño te dicen: O eres de ciencias o eres de letras. Pues yo me niego. Yo soy de todo.
Me niego a creer que si una persona no enumera los ríos de España en orden, o coloca las provincias en su sitio, o analiza en forma de árbol una frase compuesta, no se le considera inteligente.
Me niego a creer que soy una idealista por pensar que no sólo hemos venido a este mundo con la única misión de sufrir y sobrevivir. Yo he venido a este mundo a hacerlo un poco mejor, y con el ocio y el espectáculo (dos partes muy importantes de mi vida) es mi manera de hacer el mundo mejor
Me niego a creer que haya gente sin suerte. La suerte se busca. Y si Dios te cierra una ventana, te abre una puerta, por muy cerrada que esté. Debes atreverte y abrirla.
Me niego a creer que hay gente buena o mala. La gente es íntegra o mediocre, pero nunca se puede ser bueno al 100% o malo al 100%.
Me niego a creer que la gente deba casarse para estar toda la vida juntos. No necesitas firmar ningún papel para demostrarle al mundo que quieres a una persona. Otra cosa es el beneficio fiscal, que siempre viene bien.
Me niego a creer que hay gente que no sabe controlar sus sentimientos. Hay que ser muy flojo para no poder controlar la cabeza de uno mismo.
Me niego a creer que la gente no cambia. Yo he cambiado.
AUDIO:
REM – Losing my religion.Spotify
Regina Spektor – Baby Jesus.Spotify
Marilyn Manson – Personal Jesus.Spotify
Fangoria – Criticar por criticar.Spotify
Malú – Voy a quemarlo todo.Spotify
Obesidad infantil premeditada
Después de ver este vídeo, me diréis que lo de la obesidad infantil en culpa de los videojuegos, ¿verdad?
Por cierto, el chico tan majo que me acompaña en el vídeo se llama Alejandro, y es el responsable del blog esferaiphone.com.
AUDIO:
Mozart – Lacrimosa.Spotify
El nuevo carrito de la compra

No me refiero a esos que tienes que meter una moneda para poderlos usar. Me refiero a esos que usan las señoras mayores para llevarse la compra a casa y no cargar con 70 bolsas del supermercado.
El otro día me fui a la compra, y como me veo siempre muy capaz, llené seis bolsas de plástico hasta arriba de comida. Latas de cocacola, bolsa de patatas de seis kilos, vino, cartones de leche, fruta, verdura… Todo lo que pesaba y lo que no.
¿Quién iba a ser la lista que iba a cargar con eso hasta casa sin querer amputarse las manos y los brazos antes de recorrer los 100 metros?
Que me lo llevaran a casa era inviable. Me cobraban 12 euros y encima tardaban cuatro días. ¿Estamos tontos?
Pues para tonta yo, que guardé la compra en consigna y salí a comprar un carrito de la compra mientras mis yogures de plátano con chocolate de Bob Esponja sufrían el calor sofocante de un armario pequeñito.
Llegué a la tienda y me encontré que los carros más feos eran también los más baratos, y que por menos de 30 euros no había nada que pudieses llevar por la calle con la cabeza alta. Mientras escogía entre el carrito negro con flores rojas o el gris con topos amarillos, una chica se acercó y me indicó que si lo que buscaba es el no-va-más de los carritos, debía probar ese.
ESE.
Me señaló una especie de cochecito de bebé tremendo: Funda extraíble lavable, pequeño, ligero, seis ruedas, bolsa térmica (seguía pensando en mis yogures de plátano de Bob Esponja), micro giros especiales, dinámica de movimiento, frenada especial, mando ergonómico y miles de pequeñas tonterías más.
Compré ESE. Evidentemente.
Ir por la calle con un carrito de la compra es una cosa, pero llevar esa maravilla a la que confiarías tu primogénito (¿Carrito de bebé? Prefiero mi carro de la compra) es una sensación… ¡como conducir un Aston Martin!
Volví al supermercado, metí la compra dentro… et voilà!
Llegué a casa con la sensación de volver a salir a la calle a seguir comprando con ese carrito. ¿Alguien quiere que le traiga algo de la calle? ¿Champú? ¿Cocacola? ¿Patatas? ¿Bombonas de gasolina?
AUDIO:
Mike Posner – Cooler than me.Spotify
Take That – The Flood.Spotify
Willow – Whip my hair.Spotify
Locos, venid a mi

Tengo algún tipo de imán para la gente que está fatal de la cabeza. Sino, no entiendo cómo puedo haber conocido en estos últimos seis meses a tanta gente que va a terapia, que persigue a muchachas, que manda mensajes amenazantes a sus ex-novias o riegan sus plantas con agua con aspirina para que crezcan más altas.
¡¿WTF?!
AUDIO:
El payo Juan Manuel – El triplete del barça.Spotify
Entrevista a mi misma

- Buenos días Gina. Me gustaría comenzar esta entrevista preguntándote por ese rumor que afirma que trabajas los fines de semana. ¿Es cierto?
- Si, es cierto.
- ¿Y cuando descansas?
- Si el AVE desde Madrid a Barcelona dura tres horas, pues esas tres horas me relajo con un buen libro o una consola portátil como la DS.
- ¿Y de salud como andas?
- Bien. Tuve una ototuberitis que ahora me están controlando en el otorrino. También una alergia alimentaria por culpa de un tomate concentrado de una pizza. Además de una anemia que me hace tener las piernas llenas de moratones. ¡Ah! Y no quiero olvidarme de los resfriados y catarros varios que me han estado persiguiendo este invierno. Desde aquí les mando un saludo a todos ellos. Cabrones.
- Vaya. Veo que trabajando tanto no se puede estar como un roble, no? Y la alimentación como la llevas?
- Como mucho. De hecho, como más de lo que debería. Y no me refiero a mierda industrial, sino a comer mucho por comer mucho. Muchos spaguettis, muchos macarrones, pizza, embutido, fruta, verdura, lentejas, pan con tomate… Me gusta comer. Como unas cinco o seis veces al día.
- ¿Y no engordas comiendo todo lo que dices que comes?
- ¡Claro que engordo! ¡Si parezco un cochino! Pero engordo a un ritmo muchísimo más lento que el resto de la gente gracias (creo) a mi ritmo de vida. Trabajar tanto tenía que tener algo bueno, no?
- Completamente de acuerdo. Ese es el ritmo que quieres? Quiero decir, ¿Eres feliz viviendo así? Sin fines de semana y pocas vacaciones.
- ¿Acaso me queda otra? Me gusta todo lo que hago y el día solamente tiene 24 horas. Si quiero hacer algo, debo sacrificar tiempo de mi tiempo personal. El que dedico a estar conmigo misma, a jugar a la consola, a leer, a dormir, a ver a mis amigos. ¡Ah, mis amigos! Esos que siempre se quejan de que nunca me ven porque siempre estoy en otra ciudad o porque nunca tengo tiempo para ellos. Es normal, me echan de menos, pero luego se acostumbran a que debo repartirme entre mucha otra gente.
- ¿Tienes muchos amigos?
- Tengo muchos conocidos, y algunos amigos. Me gusta pasar tiempo con la gente a la que aprecio sin preocuparme por el trabajo que me queda por hacer o por problemas banales que nunca llevan a nada más que a desenfadarse. La gente a la que aprecio… Uf… Puedo estar tres meses sin verles y luego, cuando nos vemos, nos ponemos al día en breve. Gracias a Facebook o Twitter puedo hacer este tipo de cosas.
- Para terminar. ¿Te gustaría decir algo?
- Claro. Aprovecho para saludar a mis amigos de Barcelona, a los de Madrid, a los de Londres, a los de Nueva York… Ellos saben quiénes son, porque me quieren y saben que les quiero mucho.
- Gracias Gina por tu tiempo.
- Gracias a ti Gina por no quitarme mucho.
AUDIO:
Britney Spears – Femme Fatale.Spotify
