Martín Rivas llega al Festival
Lo conté en el último post de vídeo con Paco León. He estado los 10 días del Festival de Cine haciendo vídeos mientras todo el resto de gente estaba viendo películas. Pero paso a lo que realmente importa, que sino me repito en lo que dije en el anterior.
El vídeo demuestra que los mitómanos no han muerto, ni se han transformado, ni han desaparecido. Los mitómanos son chiquillas de 15 años hormonadas por culpa del Danonino que les daban de pequeñas, los transgénicos y la radiación emitida por el tinte de pelo de las Barbies. Es así, porque sino no lo entiendo.
Martín Rivas, el famoso actor de la serie El Internado (ya lo conocí cuando grabé el rodaje de La Wikipeli, remember?) llegó vestido con pantalones tejanos, chaqueta tejana con borreguito y zapatillas de deporte. Algo que no entiendo.
“Martín, tu que eres uno de los hombres más deseados del planeta, ¿Por qué no cuidas un poco más tu imagen? Estoy segura que cualquier mujer estaría dispuesta a asesorarte. ¿Yo? A mi no me mires, yo ya tengo suficiente con el problema de espacio que plantea mi armario cada vez que hago una colada”.
Tampoco entiendo esos gritos, esas carreras… Y lo que no sale: Una chica tirándose encima del capó del coche de Martín (bueno, del chófer) en el semáforo. ¿Qué les das Martiño? Bueno.
AUDIO:
Alejandro Sanz & Alicia Keys – Looking for Paradise.mp3
Alejandro Sanz & Alicia Keys – Looking for Paradise. Spotify
ALBUM:
Sex Pistols – Jubilee.Spotify Con algunos clásicos como el My Way cantado por Sid, que demuestra que para ser músico no hace falta una gran voz, ni un gran talento operístico cómo tenia el Sr. Mercury, sino que la industria musical valora por encima de todo el carisma.
Tener cerca a un Nerd

Los Nerds dominarán el mundo.
Partimos de esta base 100% verídica, solo hay que ver a Steve Jobs, Bill Gates, Larry y Sergey. Son un gran partido, un partidazo que mueven masas, ganan millones y encima son bastante más fieles que los jugadores de futbol (o eso se dice).
Los Nerds son listos, tienen conversación: Pueden hablarte de un tema durante horas y horas, y si les vas siguiendo la conversación puedes aprender un montón. Un día aprenderemos a fingir que nos interesa un tema, da para otro post. (El ancho de la letra M, por ejemplo).
Que sus habilidades sociales no estén perfectamente aceptadas en una sociedad no significa que no sean compatibles con alguien con un 100% de sociabilización. Para entenderlos solo hace falta ver dos series: The IT Crowd y The Big Bang Theory. No digo que yo sea 100% sociable, peeero viendo como Sheldon y Moss hablan con chicas, me parece bastante ilustrativo.
Hay que documentarse, así que seguramente si vemos cualquiera de estas dos series veremos que nuestro hombre ideal viste camisetas bonitas de colores (a lo Threadless o Crash), camisas de cuadros y muchas veces le peina su madre.
Encontré la web de las camisetas de Sheldon de The Big Bang Theory!
Hay amigos que me preguntan: ¿Por qué quieres tener cerca a un Nerd? ¿Quién quiere estar con un Nerd?
Pues yo. ¡Si todo son ventajas!
La de veces que he tenido problemas con el ordenador, y siempre algún que otro amigo ha venido a ayudarme. ¿Cobrar? Bueno, no cobran dinero (ni en especias, malpensados) sino que les hago pastelitos, bollitos y brownies. Y ahora que he descubierto una receta de pulpo muy buena que va a ser la gran moneda de cambio. Por eso mismo tengo amigos nerds rechonchitos: Los gorditos son amables y generosos y me ayudan con el blog, con el servidor, con el theme del blog, con el mail, con la tostadora y el lavaplatos… Pero sobretodo, son mis amigos y compartimos buenos momentos.
Ui… Habría que cambiar el theme del blog… ¿Alguien quiere lentejas y galletas? :D
AUDIO:
Eminem – We made you.mp3
Eminem – We Made You.spotify
ALBUM:
Various Artists – Marie Antoinette.Spotify Hong Kong Garden es un gran descubrimiento musical.
Paseando con Paco León
Os conté que me había trasladado a Madrid, ¿no? Pues he vuelto a cambiar. Ahora estoy unos días en Donosti, cubriendo para L’Oréal el Festival de Cine de San Sebastian y me pienso quedar en la ciudad hasta el domingo que viene, que termina el Festival y mi trabajo aquí.
El proyecto/trabajo consiste en cubrir, junto con mi compañero Fede, Entre estrellas, un blog sobre belleza y cine. Desde allí hacemos unos 6 posts diarios (además de twitter y facebook). Es un proyecto muy chulo y que me ha dado la oportunidad de volver a un Festival de Cine a trabajar.
En este post, he colocado uno de los muchos videos que tenemos en el videopodcast de iTunes o en Youtube, porque bailar con Paco León, no ocurre cada día.
En uno de los primeros posts del blog, se nos ve firmando autógrafos, haciendo fotos, y la verdad es que fue alucinante, de verdad.
PD: Especial mención a Fer y Antonio, que desde la sombra (la producción, edición y coordinación) se están comiendo el trabajo menos visible y más duro.
AUDIO:
Demasiado cansada para poner música… Zzzz…
IKEA y el cuadro

La ira contenida va a ir saliendo a modo de pequeños frasquitos.
Empezamos con el primer frasquito de ira contenida y canalizada a través de un cuadro de un taxi. Si, el cuadro del taxi mítico que todo el mundo tiene en su casa o que todo el mundo ha visto alguna vez y ha dicho: “No es espectacular, pero tampoco está tan mal para tapar el gotelé de la pared”.
Ese cuadro.
La verdad es que a mi no me molesta que ese cuadro lo tenga media Europa. La otra media tiene el beso de Klimt.
Con Jose (también llamado “el chico que hace la mejor tortilla de patatas”) fuimos a comprar un zapatero para mis zapatos a la tienda sueca de muebles. Nos lo debimos pasar en grande allí dentro, porque terminamos con un zapatero, una planta, platos, copas, tazas, taburetes, perchas, el cuadro del taxi y el estómago lleno de perritos calientes de 50 céntimos de euro. En fin, que lo que eran 36 euros, terminaron siendo más de 200.
¿Crisis? ¡¿Qué crisis?! ¡Aquí ahora los zapatos los podemos guardar en una copa si nos falta espacio!.
Entonces vino la hora de la verdad. EL cuadro, que normalmente está a 60 euros, estaba a 25. GANGA.
Sabía que era horrible, terrible, un horror, pero 25 euros lo hacían muy muy muy atractivo para el cabecero de la cama. Así que lo metimos en el carro justo antes de entrar en la zona de cajas y Jose soltó por su boquita siempre elocuente y lógico:
- ¿Crees que nos va a entrar en el coche el cuadro? Yo lo veo muy grande.
- Si que es grande, si, pero entrar entra. Los de IKEA, que son unos suecos muy listos, habrán pensado en esto. A ver, no va a sobrar mucho espacio, pero tu tienes un maletero grande. – Dije yo con total seguridad.
- Gina, lo mio es un coupé - Dijo Jose, pero como yo no entiendo de coches pensé que hablaba de la primitiva.
FAIL.
Llegamos al coche, sacamos el cuadro del carrito y…
Vaya, a 90 grados no cabía.
A 180º tampoco.
Lo pusimos a 45º. Nada.
Probamos con 36,5º y con todos los decimales que se nos ocurrieron.
Un desastre.
Ya me ves a mi arrastrando el cuadro a las 22.30 de la noche por el parking de IKEA hacia la cola de “devoluciones“, con cara de “No me digas, que me lo habías dicho antes o te lo estampo”.
- ¿Motivo de la devolución? – Me dijo la chica del mostrador mientras leía que en el ticket todo estaba correcto y que al cuadro no le faltaba ningún píxel.
- No me cabe en el coche. Me ha costado el cuadro 25 euros, y el transporte me costaría 40 y este cuadro no vale 65 euros. – Solté por la boca sin mover las cejas (que ya sabéis que a mi me cuesta).
La muy hija de un bárbaro sueco se rió flojito, para ella, pero la oí. Hija de la gran madre patria sueca… Esa es otra de las muchas razones por las cuales odio los países nórdicos.
Nada. Ahora tengo en el cabecero de la cama un precioso panel de madera y una pared con gotelé.
AUDIO:
Pizzicato Five – Twiggy Twiggy / Twiggy vs. James Bond.Spotify
ALBUM:
Pete Yorn & Scarlett Johansson – Break Up.Spotify
Los palillos chinos

Uno de los problemas que he tenido al mudarme han sido las diferencias culturales. Y no por culpa de los madrileños precisamente, pero en Barcelona tenemos una diferencia básica: Lo que en Madrid son chinos (tiendas que abren hasta las tantas de la noche y venden de todo), en Barcelona son badulaques.
El nombre badulaque lo sacamos de Los Simpsons (tanta repetición en A3 han tenido algún efecto), esa tienda que tiene Apu en la que vende de todo y solo hace fiesta si tiene algún evento en Springfield que hay que llenar con extras.
Pero Madrid es diferente. Claro, es la capital y tiene que diferenciarse por otra cosa que no sea el mar. Aquí tienen una legión de chinos armados con sus tiendas para ofrecerte ese queso rayado para pizza a las 3 de la mañana, esa crema hidratante que puedes encontrar por 30 céntimos en el Mercadona (y que ellos venden a 3 euros) o ese yogur PMI que no caduca.
Tenía una fiesta en casa y venían unos amigos a descubrir como había redecorado mi vida gracias a IKEA (juro que haré un post de IKEA, pero la rabia contenida es mucho mejor), así que pensé en hacer unos pinchitos con queso y tomatitos, tan fáciles de hacer. Pero en el proceso de redecorar mi casa me olvidé de lo más importante: ¿Dónde iban colocados los tomatitos y el queso? FAIL. Me faltaba el palo que sujetaba toda la estructura gastronómica.
Así que bajé al “badulaque” ahora renombrado “chino” y cuando me planté delante de ese señor con los ojos estirados me quedé en blanco… ¿Cómo se llamaban los “escuradents” en castellano?
Mierda… Vacilé… Pasaron 3 segundos de silencio incómodo. Y solté lo primero que me vino a la boca:
- ¿Tienen palillos?
El chinorri parecía que no pilló lo que dije, así que modifiqué mi frase en menos de medio segundo.
- ¿Tienen mondadientes?
Cuando lo escuché de mi boca aún sonaba peor, pero si lo escuchabas rápidamente parecía que decía: “¿tienen palillo-mondadienteees?”. Genial. Luego los catalanes nos quejamos del tópico, pero es verdad que lo fomentamos. No sabemos hablar castellano, pensé.
El chino no pilló lo que dije y tampoco me ayudó a descubrir qué palabra era la adecuada para mi necesidad. En Catalunya tenemos una campaña llamada “dóna corda al català” donde decimos lo de “parlo sense vergonya” (hablo sin vergüenza) y se fomenta el intentar hablar en català, y si te confundes no te preocupes, vuelves a empezar y no ha pasado nada. En castellano no lo hacen y me sentí torpe.
Al final conseguí mis “escuradents“. Me costaron 1 euro y mucho sudor, pero ya se sabe… Me pateé toda la tienda, y al lado de las compresas y los tampones (si, no preguntéis que lógica aplastante usan para colocar el género) encontré un botecito rosa con la cantidad necesaria de palillos para una familia americana media durante 80 años. A mi me van a durar toda la vida, forman ya parte de mi ajuar junto con una tostadora y unas sabanas de algodón blanco con topitos.
Llegué a casa y me dijeron que no. Que lo había dicho bien y los chinorris simplemente no hablaban el mismo idioma. Ellos, para decir palillos dicen 筷子, y se quedan tan anchos, porque para decir mondadientes dicen 牙签. Tocate los huevos mariloli… Y eso que solo he puesto el chino simplificado, el tradicional tiene aún más palitos (que no palillos).
Así pues, ¿qué hemos aprendido hoy? Que saber un idioma, aunque no sea de la tierra a la cual viajas, es altamente necesario. Sobretodo para comprar en tiendas de gente de otro país y que habla otro idioma completamente diferente al tuyo.
PD: Por cierto, luego viene esta canción que me da vergüenza ajena, y es altamente mejorable en muchos aspectos. High School Musical ha hecho mucho daño. Hasta límites insospechados. Y me cuentan que se parece sospechosamente a este otro anuncio.
PD2: Post dedicado a Elio y Pedro (si, el del Snow Leopard, existe y tiene mucha vida social) que me animaron a escribir en un post lo que les conté antes de jugar al RockBand de XBOX360.
PD3: Siento el chiste, pero lo mio no es el humor. Eso se lo dejo a los gaditanos.
AUDIO:
Wilson Pickett – Land Of 1000 Dances – LP Version.Spotify
Wilson Pickett – Land of 1000 Dances.mp3
ÁLBUM:
Me vais a pegar todos a la vez (y lo merezco por choni), pero he recopilado las canciones que molan de Cascada en un álbum de Spotify.
