Un kelly por un polvo

Un kelly no me refiero a una casa.
Para los no iniciados en el mundo de la moda, les diré que un kelly es uno de los bolsos más bonitos y más clonados del mundo. Por ejemplo, ayer vi una imitación por 400 euros de oferta. Y sólo era una copia.
Estaba yo en una de esas bacanales de Sodoma y Gomorra que montábamos con unos amigos cuando salió el típico tema que sale en cualquier conversación entre hombres y mujeres con un par de mojitos de más:
- Por cuanto dinero te acostarías con él? - Señalaba a un pobre chico a la otra punta de la mesa.
Las chicas se rieron mucho, pero llegaron a la conclusión que ninguna tenía precio, excepto por un kelly.
Podrían ofrecernos 30.000 euros y quedarse sin un rozamiento, pero lo que realmente no podían rechazar era un kelly.
Claro, a Brad Pitt, y similares les haríamos un precio especial, pero siempre era un kelly de mayor o menor tamaño.
Y vosotros diréis: ¡Pero si con 30.000 euros puedes comprar 3 kelly’s! Pero es que no es lo mismo… No se le da el mismo valor a un bolso que a un maletín de billetes sin marcar.
A veces, los bolsos, levantan oscuras pasiones.
AUDIO: Kelly Rowland (feat EVE) – Like This.mp3
PD: Por cierto, me tocó un bolso gracias al blog de Toscana, ¿Pero con qué lo puedo combinar? Ayuda porque no sé con qué llevarlo… Marta, Xavi, Sergio, vosotros que sabéis: HELP ME.
Leer MásEl futuro de los gadgets
He entrado en una temporada de mi vida en el cual la tecnología forma parte de mi vida al 100%. Creo que incluso más.
Un amigo me comentaba el otro día su teoría de los 10 gadgets: “Si tienes más de 10 gadgets estás enganchado a la tecnología”.
Bueno,… eeeemm… creo que paso el límite cuerdo de esa teoría y empezamos a rozar la locura porque no se cómo me lo hago que tengo todos los puertos USB del MAC (incluyendo un hub usb) llenos, los 7 enchufes del comedor también llenos, el bolso lleno de cables, una bolsa del supermercado llena de cables, cargadores y conectores que uso habitualmente cerca del ordenador (los que uso menos los guardo en un mueble antiguo en el pasillo).
Así que a partir de ahora, la teoría de mi amigo no tiene ni pies ni cabeza, y aunque luego me digáis: “Aceptarlo es el primer paso” (o techno-yonki) os digo que no tengo ninguna adicción a la tecnología, solamente es que me gusta mantenerme conectada. Punto pelota. ¿Está claro? (A ver si tendré que empezar a hacer un curso de recuperación al lado de Britney o Amy…)
Lo que si es verdad es que cada día pienso más a modo tecnológico. Y una de las pruebas que tengo es que he empezado a soñar con prototipos tecnológicos. Me explico:
- En el vídeo hablo de unos televisores inventados por Apple que soñé en Madrid hace unas semanas.
- Un día soñé con unos guantes que se calentaban por USB. ¡Y salían en NPC!
- En París vi unos auriculares con una tarjeta de memoria llenos de música, por lo que no había cables y por lo tanto no se liaban. Muy práctico, y como siempre “Culo veo, culo quiero“.
- Ayer soñé con un dispositivo parecido a un reproductor de mp3 que por una tarifa de 3 euros te conectaba a Spotify vía 3G o WiFi y te descargaba toda la música que quisieras. Es decir que ya no importaba si el aparatito era de 4, 8 o 16 Gigas, ya que era “infinito”, todo estaba guardado en Internet. No era un iPhone, ni un iPod, era un aparato verde con solamente Spotify.
¡Ah! El aparato costaba 20 euros y se vendía en el Carrefour.
Luego me quejo que no me invitan a charlas de tecnología, pues podría confundir la realidad con la ficción.
AUDIO: The Killers – Human
PD: Por cierto, atención al vestido del vídeo. Gentileza del buen gusto de un personal shopper :)
Leer MásEntrevista al Diari de Barcelona
El vídeo está en catalán, pero no creo que tengáis ningún problema en escucharlo ya que:
1º - Es muy fácil entender el catalán si hablas castellano, gallego, portugués, italiano, francés,…
2º - No digo nada que no sepáis.
Siento si voy despeinada, sin maquillar ni nada, pero es lo que tiene ir con las prisas, estar trabajando durante un tiempo en la producción de capítulos: Que te olvidas de la parte “exterior”.
Podéis ver el vídeo en la fuente original, aquí.
AUDIO: Youth Group – Foverver Young
Leer MásProblemas con las compras (parte 2)

Siguiendo con el post de ayer, en el que comentaba la compra del monitor Samsung en el Fnac, prosigo con el relato…
Arrastrando otra vez el monitor enormus con mi fuerza de hurón dormilón, pensando en todo ese montón de dinero desperdiciado si no me devolvían el dinero hizo que entrara en cólera espartana, y mientras hacía la cola de rigor seguía encendiendo ese fuego del averno en mi interior.
Llegué al final de la cola y me atendió un chico con la piel de un adolescente adicto a los phoskitos, las panteras rosas y al WOW los viernes por la noche. En ese momento me parecía un monstruo con tentáculos y le solté:
- Compré un monitor el lunes, y le faltan cables, comp….
- No se preocupe – me cortó – ¿Tiene el ticket y el monitor?
- Aquí lo tienes todo.
Y desapareció por una puertecilla de atrás, dónde pude ver como una chica hablaba por el messenger. Ahora entendía esa cola descomunal para el servicio técnico… Malditos trabajadores de sábado…
A los 15 minutos, mientras yo pensaba que se había llevado el monitor y el ticket, con lo que no tenía nada, apareció hablando por teléfono. Me entregó un papel con un código de barras y me dijo que podía recoger un monitor igual, nuevo, sin desprecintar en el otro mostrador de entregas.
Pim pam pum.
Mientras hacía (otra) cola en el mostrador de entrega de mercaderías pensaba que había desperdiciado mi mala leche pensando en algo que no había pasado: Un mal servicio. Al contrario, podía haber destrozado el monitor y ni me preguntaron. Simplemente me creyerón a pies juntillas y ahora estaba a punto de recibir otro a cambio…
But… Wait… ¿Hay gato encerrado? Mmmmm…
Subí al primer piso a ver si realmente el monitor era el que necesitaba realmente, y ya que hacía otra cola, a ver si podía aprovechar para ver algo más que me interesase. Y si, lo hubo: ¡El mismo monitor había bajado de precio 70 euros en un día! No lo podía creer, mi amigo de los phoskitos no podía engañarme, y lo había hecho. Ya no le creía tan legal, ni tan amable, ni tan simpático, ni guapo… No lo pensaba agregar a Facebook por muchas solicitudes que enviara. No.
Volvía a mi fabulosa cola de devoluciones pisando fuerte. Ahora ya no arrastraba un monitor y mi ritmo cardíaco había subido.
- Yo compré un monitor por mucho dinero y ahora vale 70 euros menos… ¡Hace dos días!
- Ok… Un precio mínimo.
Cogió el mismo papel que me había dado, apretó un par de teclas en su máquina del diablo y a los 5 segundos tenía en mi cuenta corriente 70 euros más (confío en su palabra), el mismo papel para recoger el monitor en el otro mostrador y su sonrisa en la cara. Flipante. Mi mal humor bajó de golpe. Claro, con 70 euros de vuelta a todo el mundo le baja la mala leche, incluso con 30 euros.
Hice la cola de entrega de mercaderías, me dieron un monitor nuevecillo y como si nada. Felicidades
¿Qué hemos aprendido?
1) En el Fnac puede que no comprueben el estado de las cosas que les devuelven, pero se hacen responsables de cualquier cosa que pueda pasar en los siguientes 7 días a la compra.
2) El precio mínimo garantizado es real, y lo aceptan devolviéndote el dinero.
3) Necesito ir al gimnasio para no sufrir más cuando arrastre el siguiente gadget que me voy a comprar.
AUDIO: Aretha Franklin – I say a little prayer for you
Leer MásProblemas con las compras (parte I)

Es verdad que muchos muchos muchos bloggers (o blogueros ), cuando tienen una mala experiencia con una cadena de tiendas lo cuentan a los 4 vientos en su bitácora, en cambio cuando hay un servicio excelente parece que la gente se olvida. Ya lo dice el dicho: “No news, good news”.
Ya sabemos eso del Google Bomb que hace que las tiendas enfurezcan porque su marca aparece en resultados negativos antes que su misma pagina corporativa.
Vamos a cambiar un poco eso, y voy a contar que me pasó el fin de semana pasado, porque creo que lo merece. Es mi deber también dejar de cagarme en “la madre que parió” a alguna gente. A veces mi blog parece una página de críticas sin construcción.
El lunes pasado compré en el Fnac de Plaça Catalunya un monitor Samsung de 22 pulgadas con 2 entradas HDMI, TDT y un sinfín de cosas más. Un gadget tecnológico digno de tener encima de una mesa y adorar arrodillado mientras se sacrifican a vírgenes, cabras, niños y algún pollo de goma. Me costó una pasta gansa, pero un caprichito de vez en cuando no viene mal, ¿no? (Aquí tenéis que decir que no para que no me siente tan mal cuando mire la cuenta corriente).
El jueves lo abrí para montarlo (hasta ese momento había estado a un lado del pasillo llamándome para jugar con él, pero la cantidad de trabajo y el viaje a Alcoi lo habían impedido) y descubrí que mi monitor no era virgen. ¡OH MY GOD! Los papeles estaban todos arrugados, le faltaba el cable de la alimentación, le faltaba el paño para limpiarlo y todo aderezado con las huellas dactilares del antiguo comprador.
Entré en cólera.
Si lo había comprado en el Fnac no era precisamente por precio, porque en Ebay lo hubiese encontrado 60 euros más barato, pero por la garantía que ofrece una tienda grande e importante es para que estas cosas nunca te pasen. Es como ir a una puta de lujo y pillar ladillas. Pagar 300 euros por un polvo exige unas garantías, hombre!
Así pues que el sábado, cuando pude, me fui con mi monitor a hacer la cola de cambios y devoluciones….
(Mañana publico la segunda parte, que tengo sueño y me quiero ir a dormir… )
AUDIO: Bruce Springsteen – Working on a dream
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