Generación Yo

Yo soy de la Generación Yo. No es que lo diga yo, es que me lo han dicho.
Nací en el 85 y a los pocos años tuve el placer de tocar un ordenador. Mi madre me lo enchufaba a la tele, y yo me divertía cambiando el color de la pantalla con un juego que venía dentro de un casette de música.
Luego vino un MAC, un ordenador en blanco y negro que ahora diríamos que es una reliquia jurásica, pero que en ese momento era la máquina más potente jamás inventada. Una delicia de velocidad y capacidad que me enseñó el tan famoso “doble click”.
Claro, no me olvido de mi 386, 486, Pentium MMX 166… Y un montón de gadgets externos como un ipod parecido a un ladrillo blanco.
Mi primer móvil solamente llamaba. ¡¿Cómo?! (me preguntaréis asustados) Si, solamente servía para enviar y recibir llamadas y mensajes. No tenía cámara, ni mp3, ni podías navegar por Internet… Había un juego llamado “Snake” que ayudó a que el aparato costara un riñón a mis padres y se tuvieran de acordar de llamar a ese número cada vez que no aparecía por casa. En esa época yo rozaba peligrosamente la edad del pavo y salir con mis amigos era mucho más importante que su salut y equilibrio mental, así que el móvil me lo dieron “como castigo” para tenerme localizable y no porque mis amigos tuvieran uno. Como cambian las cosas…
Llegó Internet a mi casa a través de un pitido incómodo parecido a un fax. Allí descubrí que se podía hablar con gente de todo el mundo, comprar sin salir de casa, bajarse trabajos que luego usaría en clase, ver películas de una calidad pésima… Y lo mejor de todo: Napster. Una compañía que luego descubriría que no se puede luchar contra el enemigo, sino que para triunfar tienes que unirte a él (y forrarte). En un viaje a Estados Unidos vi unas tarjetas de prepago para usar Napser y me di cuenta que el gigante había sucumbido al capitalismo.
Las cosas fueron evolucionando sin darnos cuenta y me compré una cámara de vídeo por 800 pavos que pesaba un quintal. En una plataforma de vídeo que inventaron unos amigos durante una fiesta colgaba yo mis vídeos. Luego esa plataforma fue vendida a una empresa gigante que actualmente controla todos nuestros datos.
Ahora todos mis amigos hacen lo mismo: llaman por el móvil, graban vídeo, navegan por internet, escuchan música y ven vídeo en streamming… Hemos pasado de vídeos de 2 minutos con pixeles grandes como garbanzos a vídeos de 3 horas en calidad “Blue-Ray”. Somos una generación extraña.
Ya no vemos la tele, ya no hablamos por el teléfono fijo…. ¿Os acordáis de cuándo teníamos que controlar los horarios de nuestros amigos para llamarles al fijo de su casa? Yo tampoco.
Me acuerdo de los videoclubs. La Generación Yo nos los hemos cargado. Somos unos destructores de negocios. Aunque por otro lado pienso: “Que les den… haber inventado Megavideo…”. Aunque por otro lado también nos hemos cargado nuestros puestos de trabajo. Vaya… Ahora ya me molesta más ese “Que les den” que acabo de decir. Somos una pobre generación rodeada de enchufes ocupados por cargadores en constante carga.
Ahora los nuevos niños tienen ordenador en el cole. Que morro… ¡¡Nosotros soñamos con eso mucho antes!! Bueno, siempre nos quedará pensar que nuestros hijos tendrán eso, y lo tendremos que pagar con nuestros trabajos de mileuristas.
Lo dicho, soy de la Generación Yo, y aún no sé qué significa, si yo he visto todo esto desde que nací…. Aunque prefiero ser la Y que la Z… Pobres… A esos les tocará escribir el artículo sobre OT y el Reggaetón.
Gina Tost
PD: Por cierto, dónde se cobra este artículo? Ah claro… Soy de la Generación Yo….
PD2: Este artículo lo escribí para la Gaceta Universitaria y su nuevo rediseño. Lo encontrarás este mes :)
PD3: Si queréis invitaciones gratis para Spotify sin que os invite otro usuario y sin código, solo tenéis que ir a ESTE LINK. De nada ;)
AUDIO:
Wilson Pickett – Land Of 1000 Dances – LP Version.Spotify
Carol Douglas – Doctor’s Orders.Spotify
Pizzicato Five – Twiggy Twiggy/Twiggy vs. James Bond.Spotify
AUDIO EXTRA:
Polònia – Hablant Català.Spotify
