Las primeras versiones de todo producto Apple son una porquería

Posts Tagged "Dolor"

Ototubaritis (una otitis diferente)

Publicado el 10 nov 2010 | 21 comentarios

El miércoles pasado empecé a sentir los oídos taponados y un pequeño pitido en el oído izquierdo. Icluso llegué a girarme por la calle pensando que pasaba algo en mi lado izquierdo, pero no. Aun no sentía dolor, por lo que simplemente pedí hora para el otorrino y como había un puente de por medio tardaría unos días en conseguir cita. No pasaba nada. Podía vivir con una sola oreja, no?

Pues no.

Esa misma tarde tuve que ir corriendo a urgencias porque notaba un pinchazo eléctrico y agudo en la parte interna de la oreja y no había manera de hablar (ni por teléfono ni en general), ni de abrir los ojos por culpa del dolor.

¿Qué dijo el médico tenía en la oreja izquierda?

Una otitis (infección en el oído) del tamaño de un elefante. ¿Y en el otro oído? Un tapón por culpa del sobreesfuerzo que estaba haciendo mi única oreja sana.

Así que unos días de gotas y pastillas y el lunes acudí al otorrino a que me explicara porque hacía unas 48 horas que no escuchaba nada. ¿Me estaba quedando sorda?

Para nada.

La otitis persistía en la parte más exterior del conducto, y por eso la trompa de eustaquio (no confundir con la de falopio) se había cerrado: Para que la infección no pasara al interior de mi cuerpo. Según mi médico mi tímpano está bien y mi hueso estribo (el del equilibrio) está perfectamente. ¡Solo faltaría! Encima de sorda, patosa.

Que maja es mi trompa de eustaquio.Por su culpa ahora lo oigo todo como si estuviera detrás de una mampara de cristal, o como si hablara desde dentro de un cubo en mi cabeza. Vivo dentro de una campana de cristal.

En resumen: 6 días de dolor, 20 días de sordera, y el día 25 me practican una audiometría para saber si he perdido audición o sigo escuchando el cantar de los pájaros en los dos oídos.

¡No quiero comprarme un audífono en forma de manos libres bluetooth!

:(

AUDIO:
David Cibera – Díme al oído.Spotify

Leer Más

El primer día de gimnasio

Publicado el 12 sep 2008 | 51 comentarios

gimnasio deporte

Lo confieso. Lo hago ahora y delante de todos vosotros, y no para que me toméis como referente, al contrario, sino para que aprendáis de mis errores y no hagáis lo mismo que he hecho yo.

Hacía dos años que no pisaba un gimnasio y hace unos días me apunté al municipal de mi barrio porque me sentía culpable.

Me apunté con Marta, mi amiga de la que he hablado alguna vez en el blog, porque ella tampoco había ido al gimnasio en años y unidas pensamos que haríamos más fuerza y nos obligaríamos a trabajar duro. Ya sabéis, eso de codo con codo.

Me pasé más de 20 minutos buscando los pantalones de gimnasio con una agradable sorpresa: Antes yo tenía el culo de Audrey Hepburn y ahora de Audrey solo me queda el DVD. Para que me entendáis: La goma del pantalón me sirve ahora de diadema para la cabeza.

No os hablo del estado de mis zapatillas de deporte, porque es lamentable. Me da hasta vergüenza.

Como una buena deportista, llegué en bici al gimnasio. Sudando como un pollo.

Me inscribí, y después de pagar más de 100 euros bajé al piso de los vestuarios, me vestí con la ropa de hacía dos años (y dos tallas menos de lo que debería) y subí a la sala de máquinas con Marta.

Ella lo tenía claro: La máquina elíptica. No es una cinta de correr, pero tampoco unas escaleras. Es una máquina de matar. Así que me pasé 20 minutos en esa máquina infernal demostrándole al mundo que un podcast para aprender italiano en el iPod no era la mejor opción para que el tiempo fuera más rápido.

Yo lo siento, pero me aburro estando
arriba con movimientos repetitivos, mirando el infinito y repitiendo: “Piacere di conoscerti” una y otra vez hasta pasar a la lección 2. Voy mirando el reloj y los segundos no avanzan, al contrario, van al revés.

Salí de allí con ganas de matar al inventor de la elíptica, pero no tenía la fuerza ni su dirección. Me dirigí a la fuente del pasillo con la cara roja, el sudor había empapado hasta mis bragas y el agua nunca era suficiente para sofocar el calor.

La ducha… ¡Qué contaros de ella! Bendita y esperada ducha de gimnasio.

Lo peor fue al día siguiente, cuando unos músculos en las piernas se acojonaron tanto que me impidieron moverme de la cama para que no volviera a ese lugar infernal.

AUDIO: Metallica – My Apocalypse

Leer Más

Visita al dentista

Publicado el 20 feb 2008 | 33 comentarios

Como los móviles ahora tienen cámara, es muy complicado ir al dentista con un amigo y que encima se porte bien. Tranquilito.

Viendo mis gemidos y como sufría en las manos de esa señora con utensilios de la muerte, mi amigo no dudó en grabar tal agonía.

Disfrutad de este espectáculo tan vil y cruel.

AUDIO: Cocorosie – Japan

Leer Más