Ginatonic
El Ginasol brilla cada día - Blog 100% Gina


Pedos 2.0

cubata

No me refiero a las flatulencias, gases o similares. Me refiero a las borracheras que los usuarios de Internet cogemos por las noches con los amigos debido a una cena de negocios (o simplemente un pedo porque si, no hay que ser tan estirado), y luego, al llegar a casa, nos conectamos y micro-blogeamos o posteamos lo primero que nos pasa por la cabeza con ese estado de embriaguez.

Nunca una reputación estuvo manchada tan rápidamente a esas horas de la madrugada desde la implantación de Internet. Todo el mundo sabe que Internet cambió algo dentro de nosotros, pero nunca pensamos que fuese también eso.

Recuerdo estar viendo sola Studio 60 un viernes por la noche (planazo donde los haya) en el ordenador, cuando Twitter me dio el aviso de un nuevo twitt de un amigo que decía así:

“Que guapa la zorra de la discoteca que esta durmiendo en mi cama”

O algo así. No diré quién, pero seguro que el que lo lea se dará por aludido. Y también sé que se puso igual de colorado la mañana siguiente de escribir esta frase.

¿Quién decía que Internet era todo ventaja?

AUDIO: Rihanna - Hate that I love You

Café con bollo

la ricci

El otro día quedé con La Ricci, una bloguera conocida de la bolloesfera, como lo era MariPili.

Fuimos a hacer una cerveza, pero yo me comí una fideua llena de pimiento rojo y verde que fui deconstruyendo poco a poco hasta quedarme solo con los fideos. La cerveza con aceitunas se la bebió ella tan tranquila al sol.

Hablamos de muchas cosas, pero sobretodo del mercado de la carne hetero y lesbo de Barcelona y llegamos a la conclusión que hay pocas diferencias entre ambos.

Aunque los tíos que aparentemente están fuertes tienen una barriga cervecera luego, las chicas tienen culo panadero: No del sabrosón cubano, sino del panadero de pan de kilo. Vaya, que mal el mercado mujeril. Ya me lo habíais advertidos algunos hombres en el post del martes.

Al final de la velada terminamos sabiendo muchas cosas la una sobre la otra, y grandes secretos que están prohibidos ser desvelados, como el color de la pared de las habitaciones respectivas, la chaqueta tejana de los 80 que se compró para una fiesta, mi gran aversión al pimiento y a los tíos con barriga,…

Al final hasta el camarero me preguntó el nombre y me soltó:

- Yo tenía una ex que se llamaba Gina.
- Ah! ¿Y era guapa y simpática?
- No tanto como tu. Ella me dejó por mi mejor amigo.

¡Glups! No todas somos así, pero así Ricci pudo comprobar que en el mundo hetero hay también mucho mamón (y mamona) suelto/a. Y no lo digo por el camarero, que se portó como un sol.

La conclusión: Hay que volver a ese Bar, no pedir Fideua y pedirle perdón a ese camarero de parte de las Ginas del país. No todas somos iguales. Aunque yo no dejé propina. ¡Glups!

AUDIO: Lykke Li - Little bit

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