El mito del primer amor

Crecemos todos con películas Disney en las que chicas encuentran su príncipe azul en un estado puro y casto. Ellas nunca tienen dudas: Es él el hombre con el que quieren pasar el resto de su vida. Lo saben desde el fotograma uno. Además el chico no duda que ella es la mujer de su vida, y aunque envejezca y se vuelva un feto malayo, va a seguir queriéndola toda su vida.
En esas películas nunca hay ex-novios pesados, ni traumas por culpa de relaciones pasadas, y entendemos que el sexo es algo para los demás, pero no para ellos. Los personajes de las películas no necesitan casi ni tocarse, con mirarse a los ojos en una cámara súper-lenta y un traveling circular hay suficiente para llenar el alma.
Nosotros, los humanos de carne y hueso, no.
No soy solo yo: Mis amigos tienen las hormonas alteradas a todas horas, y eso hace que suelten las frases más variopintas a mis amigas cuando el calor aprieta. La excusa que ponen es que “la primavera la sangre altera”, pero la verdad es que a veces no sabemos si su primavera ha dado la vuelta y ha vuelto a pasar por las demás estaciones del año. Algunos ejemplos:
“Viva el derecho romano, ¡que me deja meterte mano!”
“Si tus nalgas fueran pan, habría que untarte mantequilla con remos”
“¿De que juguetería te escapaste… ¿muñeca?”
Un día, tu conoces a uno de estos individuos y alucinas. Crees que la frase ingeniosa que ha salido de su boca es poesía y suena como un ukelele de vacaciones en las islas Malvinas.
Ademas está bueno. ¿Qué más quieres?
Tus amigas te advierten que el sujeto en cuestión es menos romántico que una alpargata mojada, y que realmente te quiere solo para un par de cosas: Para tener plan todos los viernes por la tarde, y para que le toques la zambomba cuando estés preparada.
Porque te lo ha dicho: “No te preocupes cariño, cuando estés preparada”.
Y a veces no hace falta que te lo diga, porque directamente has pasado a la acción y le has dejado mudo con un beso. O un beso y algo más. ¿Qué más da?
Y es que el amor tiene estas cosas: Te ciega y te hace hacer cosas que nunca has visto en una película Disney.
(via) Por cierto, ¿habéis visitado ya el blog de Durex?
AUDIO:
Albert Pla – Primer amor.Spotify
Extremoduro – So Payaso.Spotify
TSNBCN
En breve os cuento de qué va todo esto. Pero seguro que os mola.
ACTUALIZACIÓN:
Podéis ver lo que significa, aquí :)
AUDIO:
The Calling – Whenever you will go.Spotify
The Pierces – Secret.Spotify
Seal – Secret.Spotify
¿Dónde están los límites? (Parte 2)

Un chico se ha ofrecido a hacer la segunda parte. La visión del chico del artículo que publiqué el lunes. Os dejo con su versión de los hechos:
Hace unos días conocí a una chica, había muy buen feeling entre nosotros. Se notaba que había una atracción física, algo que hacía que la tensión sexual creciera por momentos…
Decidí invitarla a casa a ver una película, era la excusa perfecta para poder estar con ella a solas, sin nadie alrededor, sin ruidos, con un ambiento cálido y un lugar donde podía dominar la situación.
Claro, había que relajar el ambiente, había que romper el hielo, una botella de vino y algo de chocolate eran los ingredientes perfectos.
Cuando entro por la puerta observe su cara de deseo, sus labios húmedos, su forma de tocarse el pelo y sus ojos brillantes, sabía que esa noche iba a ser diferente a otras.
Un sofá cómodo, la manta y el vino en un par de copas eran los detonantes para el contacto físico, sus miradas de reojo, su cara de “picarona” y la forma con que bebía el vino estaban haciendo que el acercamiento fuera más fácil.
Sin saber como estábamos fundiéndonos en un largo beso, las caricias venían por si solas, su piel se erizaba, su respiración era algo sofocada, su corazón latía al ritmo de los besos, ….
Sin darme cuenta empezó a desabrocharme los botones de la camisa, y esta acabo por los aires. Yo me sentí con el mismo derecho y me moría por un contacto físico cuerpo a cuerpo. Quería tocar sus pechos, quería hacer que suspirara de placer.
Nuestros cuerpos se movían con armonía, estábamos dando rienda suelta al placer.
Nuestros vaqueros hacían que nuestro sexo se deseará, hacían que sintiéramos lo que había debajo de ellos.
Ella quería más, quería ir más allá, deseaba algo que estaba escondido pero que ya había tocado. Empezó a liberarse de mis pantalones, tenía prisa por descubrir lo que había debajo de ellos. Yo me moría de ganas de que lo hiciera pero…
Sishhhhhhhhh!!! Un momento… Uno no es un hombre cualquiera y quiere que las cosas sean algo más especiales. Una no llega el primer día y…. Entiendo que soy irresistible, pero hoy no es el día, quizás sea mañana!
AUDIO:
Blondie – Call me.Spotify
Mi ponencia en Camon (Alicante)
El pasado mes de Octubre fui la twittera invitada en el espacio Camon de Alicante. El llamado Twitter on the Rocks.
La charla, de unos 45 minutos aproximadamente la titulé: “¿Cómo ser relevante en Twitter y no morir en el intento?” Aunque realmente no hablé de eso. Hablé de lo que me respondisteis en Twitter cuando os pregunté qué queríais saber acerca de esta red social.
Así que fui citando a todos con los que horas antes había hablado por Twitter, y que ahora teníais vuestras preguntas contestadas.
Podéis ver la ponencia entera (incluso en tres partes diferenciadas) en este enlace. Os la recomiendo “muymucho”.
AUDIO:
Kayne West – Runaway (explicit version).Spotify
The OneUps – Green Hill Zone.Spotify
Julio Madrid – Manresa es mi ciudad.Spotify
Feliu Ventura – Alacant (per lluny).Spotify
¿Dónde están los límites?

Vas a ver una película a casa de un chico. Te gusta este chico. Llegas emocionada con un DVD, una botella de vino y un paquete de palomitas sin expectativas, y antes de que la última palomita termine de hacer “pop” en el microondas, ya estáis los dos en el sofá llenándoos a besos.
Entonces tú le dices: “Me encanta y creo que no vamos a ver la peli, pero de aquí no pasamos, ok?” (señalando la cintura por encima del el pantalón) y él responde “Ok”.
Entendéis que el contrato se ha firmado. Un contrato verbal en el que tú conservarás tus pantalones, y él conservará también tus pantalones y mantendrá sus manos quietas. Tú no eres de esas.
Pues no.
En una lucha de besos y caricias, en la que algunas veces la lengua se vuelve un diente y te da ese dolor placentero, una mano se escapa, y tú como un ninja de los besos de sofá te escabulles. Casi con un movimiento armónico y con una sonrisa en los labios. Incluso a veces con risas, y le dices: “Oye, tú y yo teníamos un contrato”.
Otras veces él es más rápido y como un ninja del sujetador lo desabrocha. No sabes cómo lo ha hecho, pero ahí estás tú con menos presión en el pecho. Y su mano en sujetando un melón. ¿Cómo lo habrá hecho? Da igual. El trato eran los pantalones y que yo sepa los pechos no se guardan por debajo la cintura (mayoritariamente).
Piensas que estarás más cómoda sin sujetador, pero en breve te das cuenta que él no tiene suficiente con liberar tus pechos, sino que él es de la opinión que también estarás más cómoda sin el botón de tus pantalones y mete la mano por tus braguitas y…
EEEHHH!! Stop!!!
Aquí se ralla el disco.
Hemos hablado de unos límites, unas reglas, y ya se las está saltando. Mal, mal, mal… Vale. Es verdad que con lo bien que te quedan estos pantalones sea difícil reprimirse, pero hay que hacer esfuerzos en esta vida. Esos pantalones te hacen un culo estupendo, pero hay cosas que no puedes tolerar.
Coges tu camiseta, tus zapatos y te vas. Él te dice con cara de bambi que le va a doler todo, pero tú no te ablandas. Eres fuerte. Eres de Esparta.
La fiesta terminó.
Si aquí no se respetan las normas, no hay nada con qué jugar. Ya no queda nada.
Hala, aquí te quedas.
AUDIO:
Elton John -The Union.Spotify
